Niños en adopción que no son acogidos

El sueño de un alto porcentaje de matrimonios, es formar una familia llena de niños que alegren sus días con las ocurrencias que caracterizan a estos pequeños, pero también es cierto que existen muchas parejas que, por muchas razones, no pueden tener sus propios hijos y es allí donde la adopción suele ser la primera opción para formar la familia que tanto anhelan, pero bien, es importante pensar bien el tomar una decisión de esa magnitud, ya que implica una serie de requisitos importantes y además tener la mejor disposición de criar un niño que no es de sangre propia, pero existen personas con gran corazón que aceptan este gran reto de vida, y deciden adoptar niños abandonados. Alfredo Vargas y Milena Vergara, ambos empleados de cerrajeros Vigo, son padres de un par de niños que decidieron adoptar para brindarle el calor de hogar que necesitaban.

Adoptar un niño no es una decisión fácil ni mucho menos, sencilla; se debe conversar en gran medida y estar de acuerdo en que se le aceptará y criará tal y como si fuese de sus propios genes. Existen miles de niños a lo largo de todo el mundo con dificultades especiales y en espera de que una familia llegue a sus vidas a brindarles ese calor de hogar que sólo un núcleo familiar puede dar, dispuesto a recibir el cariño que todo niño necesita, y en especial porque estos son niños que sufren tanto del abandono de sus progenitores como de enfermedades como síndrome alcohólico fetal, parálisis cerebral, microcefalia, y muchas otras enfermedades sin cura, por esta razón son unos niños con muy poca probabilidades de llegar a un hogar y pasar el tiempo que les queda de vida con una grata familia. Adriana Albornoz, trabajadora de cerrajeros de urgencias Torrente es mamá de una hermosa niña con parálisis cerebral que decidió adoptar para brindarle todo el amor que tiene para dar y así, hacer de los días de esta niña los mejores.

Por otra parte, mensualmente, la empresa cerrajeros salamanca brinda donativos significativos para los tratamientos que deben ser aplicados a los niños con enfermedades, que siguen en la espera de ser adoptados.