Integracion de la igualdad

La integración de la igualdad de género en la vida diaria conlleva mejoras para la toda la población, así como para los municipios y diputaciones provinciales, y otras organizaciones que ofrecen servicios financiados públicamente.

Con un sencillo ejemplo vamos a ver los beneficios que supondría la implantación de igualdad de género en un hecho tan simple como el quitar la nieve de la acera por donde circulan los peatones tiene diferentes consecuencias para hombres y mujeres (en el caso de ciudades en las que nieve habitualmente). El número de accidentes debido a un suelo resbaladizo ocasionado por la nieve es tres veces superior en mujeres que en hombres, el coste del servicio hospitalario cuesta el doble que la limpieza de las calles para despejar la nieve, según estos datos estaríamos ante un caso de prioridad masculina  ya que en primer lugar se limpian las carreteras por las cuales circulan vehículos conducidos generalmente por hombres, después se limpian las calles amplias que conducen a  grandes empresas donde predomina el género masculino como trabajador.

La conclusión es que es más difícil llegar a un trabajo a pie que conduciendo cuando existe nieve o el suelo está muy resbaladizo, por lo que se debería dar prioridad a la limpieza de las calles por la que circulan más mujeres que hombres, y también a la limpieza de las calles amplias que llevan a trabajos en los que predominan más mujeres que hombres como los colegios y los hospitales, si le damos la vuelta y analizamos la situación de esta manera, para el municipio resulta más caro limpiar la nieve en este orden sin embargo la ciudad se vuelve más accesible para todos. Todos llegarían antes al trabajo sean del sexo que sean y la eficiencia y productividad se vería aumentada.

Al final los costes acabarían reduciéndose al implantar las medidas con igualdad. Al igual que lo hicieron en su empresa los electricistas de Hortaleza