De la equidad de género, dispareja

Hablar de equidad de género, puede resultar abrumador para algunas ´personas, especialmente para los hombres, que requieren ser tratados como únicos proveedores, como los jefes de familia, o inclusive, poniéndonos un poco más drásticos, se creen que el poder solo puede ser usado por los hombres, eso ya se llama de otro modo, pero hablemos de las diferencias, y ventajas de la equidad de género.

Las ventajas propiamente dichas, pudieran beneficiar más a las mujeres que a los hombres, pero no siempre es así, equidad seria, que las mujeres cobráramos en nuestros empleos, el mismo sueldo que ellos, y si, esa sería una buena idea, pero a veces cobramos menos, y trabajamos igual, si a eso le sumamos que no cobramos por el trabajo de casa, Pues aumenta la desigualdad. Sin embargo viéndolo objetivamente, los hombres cobran más, y pueden gastar más, vamos, en los gastos de la casa, por ejemplo, hay parejas que se dividen gastos, pero finalmente el hombre gasta más en la casa y en sus familias, por lo general, se ponen en balanza los gastos.

Otra ventaja, para ellos, es que no tienen que hacerse cargo de las labores de casa, pero si nosotras, casa, niños, ropa, escuelas etcétera, sin embargo, en la actualidad los hombres empiezan a desarrollar roles de cooperación en cuanto al cuidado de los hijos, o llevarlos a la escuela antes de ir al trabajo, o los fines de semana acomedirse a por lo menos hacer el desayuno o meter la ropa a, la lavadora. Ya empieza a emparejarse el trabajo de casa.

Desgraciadamente, existen en la actualidad algunas mujeres violentadas precisamente por esta no equidad de género, si, las mujeres exigen igualdad, y los hombres a veces ceden a veces no, pero confiamos que la humanidad no se divida en igualdad de géneros, sino en igualdad de humanos, las mujeres somos iguales a cualquier hombre, y no siempre somos el sexo débil, debemos de llamar a las cosas por su nombre, y algunas mujeres aprovechan estas circunstancias, para ejercer abusivamente esta igualdad que exigen.

Hay que poner en una balanza, quienes serían los beneficiados ante estas exigencias de la equidad de género.