Un robo en casa es una de las situaciones más desagradables que se puede enfrentar, aunque afortunadamente la mayoría ocurre cuando los propietarios no se encuentran, aun así el solo hecho de tener la sensación de que personas desconocidas tocaron nuestras pertenencias, ya es una razón suficiente para sentirnos perturbados.

Llegar a casa y encontrar las cerraduras violentadas y todo fuera de orden es un indicio de lo que ha ocurrido, han entrado en nuestro hogar y nos han robado. Pero más allá de la perdida de los bienes materiales producto del robo, esta situación genera un impacto en la salud emocional que requerirá de la adopción de algunas medidas para paulatinamente retornar a la normalidad.

Los especialistas en salud mental indican que cuando una persona siente que se ha vulnerado el ambiente que le proporcionaba mayor sensación de seguridad, como es el hogar, puede llegar a padecer estrés postraumático, presentando frecuentemente cuadros de ansiedad, fobias, insomnio, angustia o ataques de pánico.

Destacan sin embargo que las reacciones luego de un evento de tal naturaleza, son variables dependiendo de cada persona, y por la misma razón el proceso de recuperación de la salud emocional también tendrá diferencias ente unas personas y otras. Habrá quienes superarán  los hechos por si solos al cabo de un tiempo, en tanto que otros requerirán de la ayuda de un profesional. Lo importante es la intención de querer recuperarse de los efectos producidos por el incidente y tener la madurez para buscar ayuda cuando se necesite.

Un psicólogo es el profesional que puede ayudar a superar las secuelas a nivel emocional que este evento puede desencadenar, pues una de las mejores formas de liberarse es justamente conversando sobre el hecho, compartiendo con alguien las emociones y sensaciones desencadenadas por el robo.

La ayuda profesional, dejar pasar el tiempo, tener paciencia con nuestras emociones, continuar con el ritmo normal de la vida, adoptar una actitud positiva  y esforzarse por volver a sentirse bien, son sin duda parte de las cosas que debemos hacer  para recuperar la confianza dentro de casa y la estabilidad emocional, pero también ayudará el tomar medidas adicionales de seguridad en nuestro hogar.

La consulta a un cerrajero de confianza sobre que hizo vulnerable a los sistemas de seguridad con los que contábamos y como colocar métodos más eficientes, es un gran paso en ese sentido. Estos técnicos especialistas serán los indicados para darnos recomendaciones sobre las cerraduras o los tipos de puerta que debemos colocar para aumentar los niveles de protección de nuestra residencia. Adoptar nuevas medidas de seguridad ayudarán a aumentar la tranquilidad y por tanto el  confort emocional.

Afortunadamente hoy en día existen infinidad de soluciones de seguridad como las puertas acorazadas, las blindadas y la de seguridad que resultan resistentes a casi cualquier tipo de agresión, siendo por tanto prácticamente inviolables.

Con su esfuerzo, la asesoría profesional, la ayuda de una empresa de cerrajeros de confianza  y un poco de tiempo volverá a sentirse dentro de su casa como antes del incidente.