La infidelidad se define como un acto de traición y deslealtad, donde uno de los integrantes de la pareja forma un nexo amoroso con uno o más ajenos a la relación binaria. No pude evitar buscar la susodicha definición de infidelidad en el diccionario cuando Andrea me comunicó el percance que tiene con su marido Marcos. Él es cerrajero especialista en cerraduras y ella diseñadora gráfica y trabajadora en https://www.desatascosvalenciaafontur.com/. El caso de infidelidad no es muy preocupante es situaciones de parejas que llevan una relación amorosa de corta duración, pero cuando están implicados más de 5 años de noviazgo o matrimonio, sumados a un hijo mutuo, la tesitura se vuelve más complicada y mucho más seria.

Marcos y Andrea tienen a un hijo llamado Esteban y tienen 8 años casados. El caso de infidelidad de Marcos sobrevino de súbito y Andrea no sabe qué debe hacer ahora que sabe toda la verdad, por ende, surge la pregunta ¿Debo perdonar una infidelidad? En este artículo responderemos a esta pregunta de manera sucinta, genérica y de forma imparcial.

Muchas personas afirman de manera rotunda que no perdonarán una infidelidad el día que les llegue a suceder, pero cuando en verdad les pasa, no saben realmente cómo actuar, ya que muchas cosas se ponen de por medio; desde pensamientos y recuerdos mutuos hasta hijos. A continuación, te damos algunos valiosos consejos para decidir de la mejor manera al momento de perdonar o no una infidelidad:

  • No te apresures si llegas a padecer una infidelidad, recuerda que todo depende de ti y que la mejor decisión pronto saldrá de tu corazón.
  • No tomes decisiones desde el odio, la decisión más correcta surge de la sinceridad y de la larga meditación.
  • Recuerda que, si hay un hijo mutuo de por medio, él es la prioridad, pues el niño/a no tiene la culpa de las malas decisiones de sus padres y no tienen por qué padecer las réplicas de los yerros ajenos. Por consiguiente, cuando decidas qué hacer con tu esposo o esposa infiel, procura que la decisión afecte lo menos posible a tu hijo, ya que, al fin y al cabo, los niños se verán afectados.
  • El orgullo no soluciona nada, de hecho, todo empeora cuando el orgullo se atraviesa en la toma de decisiones de problemas conyugales.
  • Perdonar o no hacerlo, no es el meollo de la situación, lo que realmente importa es que nadie que no lo merece se vea perjudicado.
  • Atrévete a perdonar, obviamente todo depende de las particularidades del problema, pero si el perdón de tu pareja parece la mejor decisión posible, entonces no tengas miedo de hacerlo y dar una segunda oportunidad.
  • No tienes por qué soportar los malos tratos de nadie y no tienes por qué estar con una persona que no te amé, no perdones a tu pareja infiel si no se lo merece, incluso esa decisión será la mejor para tu hijo.

Por último, debes saber que lo que aquí escribimos no es irrefutable, por ende, no te dejes llevar únicamente por lo que decimos y evalúa en detalle las particularidades de tu caso de infidelidad para tomar la decisión más correcta al momento de perdonar o no.